jueves, enero 01, 2009

Letra de la canción Asesíname interpretada por Charly García

Cuando viniste a mi
Cerré la puerta pero abrí
Asesíname, asesíname.
Por darte lo que dí
Me convertí en un souvenir.
Asesíname, asesíname.

Dejé tu imagen en el cajón,
Guardé tu alma en el mellotron
No quiero más que me des
Con cuentagotas tu amor

Es sólo rock and roll
Pero ya es mucho para vos
Asesíname, asesíname.
No quiero más que me des
Con cuentagotas tu amor.

Yo me quiero morir
No aguanto más estar aquí
Asesíname, asesíname
Asesíname, asesíname.

All you need is love, love, love
Love, love, love
One, two three, four, five, six, seven,
All good children go to heaven.

lunes, diciembre 08, 2008

yo nunca escribo, pero escribo cuando no tengo escape: cuando el perro ya ni juega conmigo, cuando no quiero bailar, cuando ya no quiero nisiquiera tararear desde el patio.
Escribo cuando no entiendo como escribo, escribo cuando soy miserable y no le encuentro palabras, escribo cuando mis amigas se van y en fondo me dejan igual de solo que antes. Escribo cuando, expirando, huelo ron y la madrugada no es fría, ni refresca, y la fiesta no me divierte, y hay algo así como una sonrisa detras mío, y yo ya sé de quien es, aunque ella no no esté aqui, aunque ella, estrictamente hablando, no exista, y no me puedo dar vuelta porque ella se volvería de perro y de cactus y de greda, y yo seguiría estando en el patio mientras todos se ríen y bailan y disfrutan de una compañía, previo a que se vaya.
Escribo cuando no encuentro sentido, cuando no entiendo lo que escribo estando ebrio, escribo cuando me leo y veo mucha tinta y muchas ideas y no reconozco donde empieza una palabra y adonde termina, y me da miedo pensar cuantas ideas le dejo a la ininteligibilidad y al olvido.

lunes, noviembre 17, 2008

Historias que contar

No tengo muchas historias que contar: fui un niño gordo mimado que jugaba cartas, fui un estudiante mediocre en una especie de élite que no hacía casi ninguna diferencia, fui un universitario descreído y triste que no pudo lidiar con el fracaso académico moderado. Derramé sangre a los 4 años y se sintió bien, me mordieron el estomago en una pelea, me tiraron una lata de salsa de tomate en la cabeza, una vez en kinder no me dejaron ir al baño así que me hice encima. Andaba con poncho cuando niño; le cosí un botón. Luego ese poncho pasó a mis hermanos. Pasé mis tardes solo o acompañado, delante de una jardinera. Viví una vez en un terreno en el cual tenía mi propia casita, separada de donde vivía mi madre, su pareja y mi hermano, era un palafito, lleno de juguetes, de cómics y de avispas. Una vez me picó una abeja en un testículo, una vez alguien me trató de tirar al canal las perdices porque según él, le había pegado a su hermana. Dudo lo haya hecho, he de decir en mi defensa. Tenía un lápiz bic y me amenazaba con ello, que me iba a tirar porque le había pegado a su hermana. Caminaba mucho desde Peñalolen Alto al colegio, jugaba siempre solo. Recuerdo peleas campales , de veinte personas, por muchos patios, en un colegio que despues se hizo celebre por sus riñas con armas de fuego. Una vez entró alguien por una pandereta, me robó la mochila y se salió. Siempre perdía los lapices, mi madre terminó atándomelos todos juntos al estuche, para que no desapareciesen. Desapareció el estuche entero En cierto sentido toda la vida he pasado las tardes solo, haciendo que la imaginación mate el tiempo; en la pubertad el asunto se volvió un poco más notorio. Estudié en el ultimo confín del sistema educacional publico, tuve compañeras que ejercieron la prostitución infantil, algunas siguen en eso hasta ahora. Con el tiempo, todo lo que era malo ahí, se volvió más malo, peor. Horriblemente peor. Siempre he llenado las tardes con imaginación y no es hasta ahora que le encuentro sentido. No estoy solo. Siempre he estado solo, quizás por eso me molesta tanto sentirme acompañado.
La media, el Instituto, es ahora para mi solo muchas muchas tallas y comentarios descontextualizados. El maestro esfinter. El rayo negro de Jalisco. Culecomissioner. Moleto. Midi-man. Tuve una ulcera nerviosa, espero haya sido nerviosa, no me quiero morir de cáncer gástrico. Me hicieron una endoscopia, grité sin poder gritar y cuando me sacaron el tubo pedí disculpas. No sé porque lo recuerdo tan bien, pero pedí disculpas. Me quebré un tobillo desde un escalón y recuerdo una vez haber tenido yeso en la mano. Recuerdo la moto y el auto de mi padre, recuerdo me daban miedo los pasos bajo nivel, que cerraba los ojos y los abría al volver a la luz. Tengo el recuerdo o el sueño de haber estado con mi madre y mi padre en un bote, en valparaiso, y haber pasado por debajo de lo que podríamos entender como un paso-bajo-nivel, en el mar. Cuando le conté a mi padre dijo no recordarlo del todo, pero que habían estaciones de reparación que calzaban con mi descripción. A mi madre nunca se lo mencioné.
La U se me fue como un conjunto de errores bien acompañados. Lo echo de menos, equivocarme bien acompañado, perder así daba gusto. Ahora mis días están a merced de la memoria, prima hermana de ese tipo de melancolía narcisa que hace entradas como esta, posibles.

domingo, noviembre 09, 2008

En la pega...

Siempre tengo buenas ideas mientras estoy trabajando, pero se quedan ahi. Por ejemplo, hoy mientras usaba una lija electrica, de esas que giran, pensé algo así como "sería muy gracioso creerme el Leonardo DaVinci del taller y probar soldadura, carpintería, acrílicos y carga/descarga" y me reí. No es tan buena idea ahora pero en su momento me sacó una sonrisa de la cara y un poco de acerrin de los ojos. Mientras acarreaba corazones negros de madera, pisé vidrio bajo el acerrin y pensé que era una imagen preciosa. Así como de desierto y de sorpresa y de trabajo pero a la vez con una carga simbólica importante. Primera vez en la vida que me resbalo pisando acerrin; me acordé de las mañanas en las que salía de El Mayorazgo y había llovido y había mucho acerrin por todas partes.Ahora era como arena movediza con vidrio abajo. Seguí trabajando y fui a dar a un esmeril, con el que emparejaba los fierros que mi viejo cortaba al lado. Pensé primero lo mucho que costaba pensar con fierro desgastando fierro y astillas luminosas quemandome los antebrazos. Después recordé el noice no necesariamente me gusta, pero que es mejor que una ranchera. Y me relajé. Tenía una de esas mascaras de soldador, pero de plastico y dos guantes de una sola mano, así que estaba incomodo a cagar, pero relajado. Me di hasta el gusto de probar que pasaba si no ponía el fierro-a-gastar paralelo.
Entré a trabajar a las ocho y media, llegué de vuelta a las 8. Escribo para no olvidar. Quizás para mi este tipo de pegas son como soñar. Como el quote de Sandman que hace que la gente no-iniciada en el Gaimanismo haga glup. Harto glup.
"When you dream, you always remember
When you wake up, you always forget"
PD: recuerdo tambien pensé mucho sobre mi padre, pero nunca escribo sobre mi padre y esta no será excepción.